No hay quién lo salve de esta vieja abusona

Poco imaginaba este chico que, por quedarse a dormir en casa de su amigo, iba a acabar atado al frigorífico y siendo el esclavo de una vieja salida. Se le ocurrió ir a por agua a la cocina en medio de la noche, y como si lo hubiera adivinado, la madre de su amigo lo esperaba allí con fusta y muchas ganas de follar. No quiso montar un escándalo y se dejó comer la polla subido en la encimera, pero ¿a quién quiere engañar? Cuando ella se puso a cuatro patas y se quitó las bragas, ya no podía evitar meter la polla en su coño maduro.

Duración: 18:49 min Añadido: 1 year ago

VÍDEOS RELACIONADOS

TENDENCIAS PAÍSES BAJOS